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El enfoque humano en el "Futuro de la Inteligencia Artificial" 

Hacia fines del año 2024, la inversión global privada en Inteligencia Artificial (IA) creció un 26%, alcanzando $252 billones de dólares. Esto se suma a una tendencia sostenida de inversión público-privada desde 2021. Solo como referencia, un 40% de los ejecutivos empresariales esperan elevar sus inversiones en IA un 20% o más, y un 32% de ellos, repite la cifra en automatización convencional.  Estados Unidos, China y Reino Unido lideran el ranking de IA, incluyendo tecnologías, talento humano especializado e iniciativas de investigación. Una tendencia que diversas industrias de Latinoamérica ya exploran en salud, minería, logística y otras.

Un aspecto interesante ha sido el enfoque humano de la IA; es decir, un intento por crear sistemas que amplifiquen y aumenten las habilidades humanas. De esta forma se busca preservar el control humano para asegurar que la IA satisfaga nuestras necesidades y a la vez, trabajar transparentemente entregando resultados justos y respetando la privacidad. El propósito no es arrebatar las oportunidades de trabajo al ser humano y reemplazarlos por máquinas, sino muy al contrario, aprovechar las habilidades humanas para tareas irremplazables, y dejar a las máquinas, aquello que éstas pueden hacer mejor, en tiempo récord y sin riesgos para los humanos.

Existen diferentes formas en que la industria se puede beneficiar de la IA centrada en humanos o Human-Centered AI (HCAI) a través de nuevas formas de interacción humano-IA y experiencias que mejoren o extiendan las capacidades humanas por el bienestar de productos, clientes y la sociedad en general. Esto involucra la concepción de aplicaciones en interacción humano-computador, colaboración humano-robots en plantas industriales, trabajo cooperativo apoyado por computadores, etc. En general, considera aplicaciones en las cuales se logran mejoras sustanciales en el rendimiento cuando las máquinas y humanos trabajos en conjunto, es decir, a través de inteligencia colaborativa.

Así, en general las aplicaciones se centran en tres aspectos críticos de la HCAI, como son la colaboración y co-creación humano-IA, que desarrolla experiencias u visualizaciones novedosas para un usuario; la IA responsable y compatible con humanos, que estudia la forma en que los sistemas centrados en humanos pueden proporcionar resultados beneficiales a los usuarios directos, a aquellos afectados por su operación y a la sociedad en general.

El beneficio general del HCAI surge de todo lo que se genera cuando las organizaciones optimizan la colaboración entre humanos y sistemas de IA, lo que conlleva beneficios en la industria como la toma de decisiones informadas, la confiabilidad y escalabilidad, permitiendo que nuestras ideas escalen para servir requerimientos y necesidades mucho más complejas.

Como un todo, HCAI se hace cada vez más importante cuando se vislumbran las habilidades humanas futuras que serán necesarias en la era de la IA, y los nuevos trabajados que requerirán estas habilidades. Según proyecciones del Foro Económico Mundial (World Economic Forum), se proyecta la creación de 170 millones de trabajos hacia el final de esta década. Estos trabajos creados equivalen al 14% del empleo actual. Además, 92 millones de roles podrían ser desplazados, por lo que podría existir un incremento de empleo neto de 78 millones de trabajos.

En estas tendencias existen variadas habilidades en los trabajos que la IA no puede reemplazar. Estas incluyen el pensamiento creativo, trabajo en equipo con diversidad cognitiva,  liderazgo centrado en humanos, inteligencia distribuida en la organización, colaboración acelerada para lograr tareas, razonamiento crítico, juicios sobre IA (decisiones humanas para seleccionar las herramientas adecuadas), agilidad ante cambios (madurez y flexibilidad cuando se trabaja con presión y obstáculos ante cambios), dinámica generacional (curiosidad ante nuevas perspectivas y aprendizaje continuo), resiliencia y adaptabilidad, empatía y escucha activa, entre otros.

Esta proyección también significa que debemos pensar de forma diferente sobre cómo desarrollamos equipos. Como consecuencia, los modelos probados y fiables que se han estado utilizando ya no funcionarán cuando nuestro entorno haya cambiado tanto.

Comparado con las revoluciones industriales previas, el entorno laboral actual es mucho más complejo. De ahí que se requerirá un enfoque para IA centrada en humanos para el desarrollo de equipos que se adapte a un entorno en constante cambio, uno que sea más emergente y ágil.

Dr. John Atkinson – Consultor  de Empresas y Profesor Universitario en Inteligencia Artificial & Director AI-Empowered