El 2025 marcó un hito en la historia del comercio exterior chileno. Según un informe publicado por el Banco Central, el año pasado las exportaciones aumentaron en un 7,9%, llegando a los US $107.004 millones, un número récord y la primera instancia en la que los envíos chilenos al exterior superan la barrera de los US $100 mil millones. De este monto, US $55.188 millones provienen del sector minero, específicamente de las exportaciones de cobre, que crecieron un 11% respecto al año anterior, representando un 59% del total.
Otro gran aporte fue el del sector industrial, en especial el alimenticio, con US $13.610 millones, creciendo un 6,1% y l otras áreas, como el sector frutícola, también vieron aumentos, pero bastante más moderados, con un crecimiento cercano al 1%. Los países donde se exportaron la mayor cantidad de productos chilenos fueron China, con un 36% del total, seguido por Estados Unidos, con 16% y los países de la Unión Europea, con 12%.
Crecimiento más discreto en la Región del Biobío
A pesar de las cifras récord en exportaciones a nivel nacional, la octava región se mantiene en declive en esta materia. Las últimas cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), indican que en octubre de 2025 las exportaciones cayeron en un 42,2%, reflejando una disminución anual del 16,1%. Esta baja se explica por dificultades en el sector industrial, especialmente en las ventas de celulosa, madera, y petróleo, que son las principales exportaciones de la región, y que solo generaron US $303 millones durante ese mes, representando una caída del 44,1%.
Sin embargo, el resto de sectores demostraron alzas significativas, aunque solo representan el 4% de los envíos totales. La minería, la pesca, el sector silvoagropecuario y el resto de exportaciones, como los servicios, vieron aumentos del 736,9%, 25,9%, 82,7% y 80,8% respectivamente, sumando un total de US $13 millones.
Aumento en las importaciones
Junto al alza en las exportaciones a nivel nacional, las importaciones también vieron aumentos importantes, alcanzando los US $86.209 millones, un 10% por sobre los resultados del 2024. En este contexto, destacan el aumento en la compra de bienes de consumo, sumando US $25.169 millones y la baja en los bienes intermedios, especialmente en los productos energéticos, como el petróleo, que disminuyeron en 8,6%. A pesar de esta rebaja, las compras de bienes intermedios forman un porcentaje significativo del total de importaciones, llegando a los US $46.813 millones.
Brechas regionales: Desafío pendientes del Biobío
El récord alcanzado por las exportaciones chilenas en 2025 confirma la fortaleza del comercio exterior como uno de los principales motores de la economía nacional, impulsado por la minería del cobre, la industria alimentaria y una consolidada relación comercial con mercados como China, Estados Unidos y la Unión Europea. Sin embargo, estas cifras históricas también dejan en evidencia una realidad menos auspiciosa a nivel regional.
Mientras el país celebra máximos históricos, la octava región enfrenta una caída sostenida en sus exportaciones, explicada principalmente por el retroceso de sectores tradicionales como la celulosa, la madera y los derivados del petróleo, rubros altamente expuestos a la volatilidad de la demanda internacional y a los ciclos de precios
La directora regional(s) de ProChile Biobío, Paula Hormazábal, reflexionó sobre la situación, asegurando que “la diversificación es clave, porque las exportaciones del Biobío están principalmente dominadas por el sector forestal”.
La autoridad explica que, al tener esta industria una fuerte representación, si disminuyen los precios de estos productos o las cantidades exportadas, el impacto en la economía regional es significativo.
“Por lo tanto, inevitablemente hay que indagar en otros sectores, como podría ser la agroindustria, la industria metalmecánica o los servicios, como servicios de mantención, TICs, call center y, de acuerdo al producto o servicio, trabajar con los mercados que presentan oportunidades comerciales”, señaló Hormazábal.
Así, el contraste entre el récord exportador nacional y el retroceso regional plantea un desafío de fondo. Más allá de las cifras agregadas, el desempeño de 2025 evidencia la necesidad de avanzar hacia una mayor diversificación productiva y exportadora en las regiones, junto con políticas que permitan fortalecer nuevas áreas de crecimiento y agregar valor a los sectores existentes. Solo de esa forma el dinamismo del comercio exterior podrá traducirse en un desarrollo más equilibrado y sostenido para el conjunto del país, y no solo en buenos resultados a nivel macroeconómico.
Diego Farías Zamora – Estudiante de Periodismo UDD
